(vía luihell)
(vía luihell)
Rebecca Downey - The beggining.
La noche pesaba sobre todos nosotros, las estrellas aparecían cautelosas en el cielo aún claro y anunciaban la llegada pronta del manto oscuro. Lo sabía porque el cielo había sido si pasatiempo favorito cada que emprendían una caminata nocturna.
…
Ellos llegaron en el Día Zero, cientos de naves como un enjambre de avispas. No importaba dónde cambiaras de canal, lo mismo sucedía en todo el mundo. Cuando los embajadores buscando paz fueron asesinados sin cruzar palabra, nosotros ya estábamos listos para atacar. No era gran secreto que intentarían conquistarnos, nadie llega con una flota de naves militares buscando paz. Nuestra primera misión fue la de expulsar a las fuerzas invasoras, sin comprender a qué nos enfrentábamos, sin entender qué diablos eran aquellas cosas. Mientras el tiempo pasaba y nuestros soldados eran masacrados como insectos, intentamos estudiar sus debilidades, conocer a este nuevo enemigo, reduciendo nuestra misión a intentar defender las ciudades más importantes. El presidente estaba muerto, los Marines no teníamos un líder, gran parte de las ciudades habían sido conquistadas. No dormíamos, no comíamos, sólo luchábamos. Con la falta de comunicaciones y las continuas derrotas, pronto fue evidente que la batalla estaba perdida. Nos limitamos a formar la última línea de defensa, nuestra orden final fue de sacrificar nuestras vidas, con la esperanza de darle a los civiles una oportunidad de escapar ¿A donde? Esa era la pregunta del millón. Lo último que recuerdo fue encaminar mi Hornet hacia una de las grandes naves encalladas, en Washington. Era luchar a morir, todos mis camaradas y yo lo sabíamos, y a eso nos dirigimos como buenos kamikazes. El plan era saltar momentos antes, paracaídas listo, pero no era una altura asombrosa, y la velocidad era demasiada, sólo unos cuantos de nosotros sobrevivimos el salir a tiempo de las naves, y aún menos la caída. Muchos incluso fueron disparados por las naves aliens mientras descendían creyendo estar a salvo. Yo fui una de esas, mi paracaídas cobró el golpe, a media altura y podría haber muerto. Lo siguiente fue despertar creyendo estar muerta, hasta que me encuentro con la cara de un viejo. El Capitán Brighton y los suyos salvaron mi pellejo, estaba al borde de la muerte cuando me hallaron, y me costó unas buenas semanas despertar finalmente. La base alienígena de Washington había caído, pero así también la mayoría de las fuerzas de la humanidad, resumidas a unas pocas compañías de resistencia, conformadas en su casi absoluta mayoría por civiles. La batalla, una de las tantas había sido perdida, pero nos prometimos que la guerra aún no había acabado. Moriríamos luchando si era necesario, no se los dejaríamos simple.
Han pasado seis meses del primer ataque, cinco desde que mi esposa y mi hijo murieron. Aún los extraño, pero se cuales son mis prioridades y actualmente éstas han incrementado de forma asombrosa; no deseaba lo que tengo, no quería ser líder de la Resistencia. No creo estar al nivel que debo, pero el Capitán confiaba en mí y debo respetar su memoria, así que daré todo de mí. No importa quiénes estén en contra de ello. Mantendré a la Resistencia unida, como el Capitán lo hizo, y buscaré protegerlos a todos hasta que sea el fin de los días. Jamás he pretendido ser querido o apoyado en todo, de hecho, no siempre lo fui y no empezaré a serlo, pero así como Brighton me respetó y creyó en mi, haré todo lo posible para que aquellos quienes no lo hacen, terminen haciéndolo. Después de todo, no existe unión si no soy capaz de conseguir que me tengan fe.
John dejó el lápiz con el que escribía en aquel pedazo de papel, y observó detenidamente el exterior. El cielo estaba despejado, sólo con algunas pocas nubes que de vez en cuando aparecían en acción movilizándose por el viento que corría. Se encontraba sobre el techo, cubriendo un puesto de vigilancia, algo que generalmente hacía a pesar de ser el líder ahora. Cerró los ojos por un momento, y luego los abrió, sacando una fotografía de su familia de su bolsillo. Su dedo se deslizó sobre el rostro de Connor, a quién había perdido, pero a quién jamás había encontrado. Frunció el ceño y elevó su mirada al frente, preguntándose por un instante. Preguntándose si acaso él realmente estaría muerto. Guardó rápidamente la fotografía, por alguna razón y se aclaró la voz, como si acaso hubiera estado hablando. La esperanza, era lo último que se perdía; así que él, estaba lejos de perderla.
-¡Mason!- Se escuchó una voz desde la puerta que daba al techo, John se giró y observó a Lucas que aparecía por ella; su mejor amigo, desde que ingresó en la resistencia hacía cuatro meses. –Es mi turno.- Añadió, y le dirigió una media sonrisa, moviendo su cabeza para que se levantara. El Mason negó con la cabeza, poniéndose en pie y colocando su arma sobre su hombro. – ¿Qué sucedió?- Preguntó John, observando a Lucas detenidamente, quien elevó las cejas. –Es Maggie, encontró a alguien… el sujeto tiene un arnés en su espalda. O más bien, lo tenía. Está muerto.- John elevó las cejas y asintió, dirigiéndose hacia la puerta.
LOS TUMBLRS & MESSENGERS DE LOS PERSONAJES QUE ESTÁN TOMADOS
John Mason
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nevermeantobsocold@hotmail.com
Olivia Connelly
| En Progreso |
Derek Mason
d-mason.tumblr.com
fight.fire.with.fire@hotmail.com
Maggie Cromwell
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wonderfulie_mc@hotmail.com
Rick Campbell
blackxeyed.tumblr.com/
badxmoonxrising@hotmail.com
Rebecca Downey
itcantbeoverx.tumblr.com
rebeccadowneyx@hotmail.com
Alison Walker
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last.of.days@hotmail.es
Alexander Turner
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sl0wp0ison@hotmail.com
Nik Shepard
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Rick era un sujeto sigiloso, muchos skitters no notaban su presencia hasta que se encontraban con una flecha atravesando sus bocas. No obstante en aquel vacío almacén, incluso hasta sus pasos resonaban con eco, mientras se abría camino con cuidado, manteniendo su ballesta preparada para la menor señal de peligro.
-Well, this is a pretty mess -murmuró viendo a su alrededor el reguero de cuerpos, debiendo cubrir su boca con un pañuelo para pode respirar. Parecía que aquello había sido alguna clase de pequeña comunidad de refugiados, antes de que esas cucarachas gigantes masacraran a todos y probablemente se llevaran a los niños.
-Part of me thinks this is somehow fucked up -suspiró más para si que para el grupo, uno de sus dos compañeros, Rob, el más joven de los tres.
-Well this ain’t no civilized world to be walkin with your ass on a stick all moral -le reprendió de malos modos -And I ain’t no dying of hunger so you can have a clean conscience. They are dead, they won’t be giving any use to this, so shut your pie hole, pack all you can and lets get fuck outta here -torció sus labios. No le gustaba eso mucho más que a él, pero era estúpido dejar todas esas provisiones allí sólo por que un grupo de gente había muerto. Aquel era un nuevo mundo, de cualquier lado que sacaran provisiones habría gente muerta, que a su vez la habría tomado de otra gente muerta.
Con una mueca esquivó el cuerpo de una pareja que ya comenzaba a oler, y metió un par de latas en su mochila, así como también algo de medicina, eso era lo más valioso y más difícil de encontrar.
“Sorry brother”, pensó para sus adentros mientras tomaba el arma de la mano del cadáver y la guardaba en su cinturón junto a la propia.
-This place stinks -se quejó el otro, Jon, viendo como Rob se marchaba con su mochila ya llena a probablemente dejarla en su motocicleta y mantener vigilancia mientras ellos acababan.
Un sonido en las cercanías causó que su corazón diera un salto de adrenalina, casi esperando que uno de esos bichos saltara sobre su cabeza. Pero nada sucedió.
En absoluto silencio hizo una seña a su compañero para que tomara una punta mientras él tomaba la otra, dispuestos a encontrar la amenaza antes de que esta les encontrara a ellos.
Pasó un momento antes de que volviera a escuchar un sonido, sólo que esta vez fue claro que no se trataba de un alien, era el sollozo de una chica, no había dudas al respecto.
-Jon? -llamó a su compañero, no obstante no era para cerciorarse si estaba bien. Conocía a aquel sujeto, había una razón por la que no le agradaba.
Volviendo a escuchar esta vez un grito, se apresuró en esa dirección, llegando para encontrarse con Jon prácticamente tirado sobre el cuerpo de una chica que parecía ser una superviviente, que pataleaba por su vida llorando. Era una imagen desagradablemente familiar
-¡Hey! -alzó su arma, apuntando al sujeto.
-Get out Rick, tell Doug I won’t be long –le miró sobre su hombro -Shut the fuck up bitch! -golpeó a la chica para que dejara de gritar.
Algo hizo click en la cabeza del hombre, recuerdos golpeándole, y antes de que Jon acabara de girar su cabeza para verle, una bala había atravesado su cráneo, haciéndole caer sobre el regazo de la chica que estaba demasiado shockeada como para horrorizarse. Todo sucedió a prisa, sin que él siquiera pudiera ser consciente de lo que hacía hasta que ya era demasiado tarde.
Bajando su arma, miró entonces a la muchacha, no tendría más de 20 años, una niña a su vista, con el rostro empapado de lágrimas y demasiado sucia y ensangrentada como para que se distinguiera con claridad el labio partido del golpe.
-Get outta here -hizo un gesto con su mano para que se marchara. Era cruel, probablemente había visto morir a todos los que conocía, y estaba por su cuenta, pero no podía llevarle de regreso con el grupo. Por un demonio, acababa de matar a Jon ¿Cómo iba a explicar eso? –I said get the fuck outta here bitch! -alzó su arma para asustarla, a lo que la chica soltó un sollozo y finalmente se movió, saliendo en la dirección opuesta.
Sin perder tiempo se colgó la mochila de Jon en su espalda, junto a la suya y salió de allí con rapidez.
-I heard gunshot. What happened? -en la puerta, Rob le alcanzó, con expresión preocupada –Where’s Jon?
-Skitters got him. Let’s go -tiró de su brazo sin siquiera detenerse, arrastrándole con él.
-What!? But… -su mirada se dirigió del almacén a Rick y viceversa, mientras era arrastrado hasta las motocicletas.
-I said let’s go, Rob -tiró del cuello de su camiseta para que el chico le mirara –Jon’s dead, end of story. You wanna stick around waitin’ to get killed?… That’s what I thought. Now move your goddamn ass.
If we live our life in fear
I’ll wait a thousand years
Just to see you smile againEsa es una frase completamente cursi, si, pero viene de una buena canción e ilustra mi mensaje así que se queda. Además dudo que alguien mas lea esto y no es como si me hubiese puesto a cantar la canción de…
Muchos dicen que es mas fácil expresarse en papel que en simples palabras, lo cierto es que nunca he sido de demasiadas palabras y el escribir no esta facilitándome las cosas pero decidí darle una oportunidad.
Tengo 24 años, y pertenezco a un grupo llamado Resistencia. En breves palabras…
What doesn’t kill you makes you stronger…Antes no solía creer en esta frase, me parecía incierta, se suponía que uno debía aprender a vivir con el dolor, acaso uno no se muere un poco cada vez que se siente mal o que algo trágico pasa en su vida, de donde sale sino el quedarse en cama cuando…
Rick Campbell– 41 años
Pb: Norman Reedus | Status: Ocupado
Antes de que todo sucediera, Rick estaba en la cárcel y compartía celda con Doug, pero a diferencia de Doug, Rick era inocente. Él se había inculpado a sí mismo por el asesinato de otro sujeto que había sido su cuñado, cuando la realidad era que su hermana lo había hecho; ella, en un acto despiadado de cansancio y frustración hacia alguien que constantemente la abusaba, lo había apuñalado en el corazón con una cuchilla de cocina. Pero Rick, al saberlo, había decidido que no podía dejarla pudrirse en la cárcel por algo así; no cuando su hermana era claramente inestable psicológicamente. Su sentencia era de 30 años, eso era lo que su abogado había conseguido, era todo lo que había conseguido. Pero uno no podía esperar demasiado viniendo de uno delos abogados más baratos de todo Boston y de los cargos con los cuales Rick ya contaba anteriormente: robo a mano armada, tráfico de drogas. Campbell era todo un caso, y no se arrepentía de ello, era lo que era y así había logrado salir adelante; tenía un grupo inclusive, lideraba un grupo de buenos para nada que utilizaba para vender y transportar la droga pero ya dentro de la cárcel, todo se limitaba a movilizar lo más que podía en su interior.
Inteligente, Rick es probablemente el más inteligente del grupo en el que se encuentra, y el más leal a sus ideales; sí, es un hombre que si ve una puerta más conveniente va a tomarla, pero mientras la anterior no le sirva lo que debe servirle, o que le desconforme. Cuando la gente no le conforma, los manda al demonio, pero de momento se siente conforme en el grupo de Doug. Siempre fue alguien decidido, seguro de sí mismo. Además, posee un gran desempeño con armas.